Capacitación con gamificación

Directivos que juegan al Monopoly

Si pensabas que los juegos de mesa eran para tardes de lluvia o reuniones familiares… estabas en lo cierto, pero solo en forma parcial. Porque recientemente, el Wall Street Journal publicó un artículo sobre cómo Hasbro, el gigante detrás de Monopoly o Scrabble, está utilizando un recurso innovador: como no podía ser de otra manera, se trata de un juego de estrategia llamado «Toy Tycoon». Pero lo innovador del recurso no es tanto el juego (esperable para una empresa líder en la industria), sino la finalidad: en esta ocasión, lo utilizaron para entrenar a su próxima generación de líderes.

Más que un simple juego de mesa, se trata de una poderosa herramienta de evaluación interna que captó nuestra atención por ser un ejemplo brillante de gamificación corporativa aplicada al alto management, y una excelente práctica de capacitación. 

Ah… y es un juego exclusivo para quienes forman parte de la organización. ¡No se consigue en jugueterías!

Monopoly meets MBA: la mecánica del juego

El proceso es tan ingenioso como efectivo. Hasbro somete a sus talentos con alto potencial a un programa de tres días. Los primeros dos son un curso intensivo sobre fundamentos del negocio y la industria del juguete, impartido por los altos ejecutivos de la empresa, incluido el propio CEO, Chris Cocks.

Pero el verdadero desafío llega el tercer día con «Toy Tycoon». En este juego de rol, los participantes se dividen en equipos y asumen la posición de co-CEOs de pequeñas empresas de juguetes, que deben manejar marcas reales de Hasbro.

Cada ronda del juego representa un año fiscal, y los/as co-CEOs deben tomar decisiones complejas sobre:

  • Contratación y gestión de talento.
  • Asignación de capital e inversión.
  • Escalamiento de operaciones y manejo de la cadena de suministro.
  • Estrategias de marketing y ventas.

Chris Cocks lo describió en su cuenta de LinkedIn como «Monopoly mezclado con un MBA acelerado y la agilidad de una startup, al estilo Hasbro». La dinámica fuerza a cada participante a ser owner del negocio, pensar y actuar como tal, colaborando bajo presión y enfrentando las consecuencias de sus decisiones en un entorno de riesgo controlado.

Una genialidad en gamificación interna

Este enfoque de Hasbro no es una ocurrencia aislada. Encaja perfectamente en una tendencia donde líderes como Mark Zuckerberg (Meta), Reid Hoffman (cofundador de LinkedIn) y Satya Nadella (CEO de Microsoft) han elogiado públicamente el valor de los juegos de estrategia para desarrollar habilidades ejecutivas.

Pero lo que hace de «Toy Tycoon» un caso de estudio excepcional para cualquier profesional de comunicación interna es cómo aplica los principios clave de la gamificación:

  1. Motivación intrínseca: El juego es inherentemente atractivo y desafiante, manteniendo a cada participante en un estado de concentración y compromiso óptimo.
  2. Aprendizaje experiencial y seguro: Al jugar, se experimentan las consecuencias de las decisiones estratégicas y financieras sin poner en riesgo el negocio real. Es el simulador de vuelo perfecto para futuras/os CEOs.
  3. Refuerzo de la cultura corporativa: Al utilizar sus propias marcas y casos de negocio, Hasbro no solo enseña habilidades genéricas, sino que inculca su ADN y forma específica de operar, brindando un 2×1 perfecto de capacitación y culturización en el mismo paquete. 
  4. Identificación de talento: El juego actúa como un espacio de observación ideal para que el management identifique quiénes sobresalen en pensamiento estratégico, trabajo en equipo y toma de decisiones bajo presión.

Lecciones para llevar a tu organización (sin necesidad de ser Hasbro)

Puede que tu empresa no tenga un departamento de juegos de mesa, pero los principios detrás de «Toy Tycoon» son totalmente aplicables:

  • La simulación es poderosa: Considera cómo puedes crear experiencias interactivas que simulen los desafíos reales de tu industria, ya sea mediante juegos de rol, casos de estudio interactivos o talleres con dinámicas lúdicas.
  • El juego alinea y entrena: Una actividad bien diseñada puede ser la forma más efectiva de comunicar estrategias complejas, alinear equipos con los objetivos del negocio y entrenar habilidades blandas decisivas como la negociación y la colaboración.
  • Autenticidad por encima de todo: La iniciativa de Hasbro funciona porque es genuina. Nace de su esencia como compañía del «juego» y refleja su creecia de que los juegos de estrategia son una forma natural de formar líderes, conectando la cultura de la empresa con su desarrollo corporativo. Cualquier programa de gamificación que implementes debe resonar de manera auténtica con la cultura de tu organización.

Jugando en serio

El caso de Hasbro demuestra que la gamificación, cuando se aplica con seriedad y creatividad, puede trascender la formación básica y convertirse en una herramienta estratégica para el desarrollo del liderazgo.

Nos pareció un caso inspirador y relevante para compartir: es un recordatorio de que, a veces, la forma más profunda de prepararse para los desafíos del mundo real puede comenzar tirando un dado sobre un tablero.