Un snack comunicacional
Imaginemos que el escritorio en el que cada día trabajamos y planificamos las comunicaciones internas de la organización se convirtió en una vending machine gigante; sobre el mismo, muchas cajitas de jugos y latas de gaseosa para elegir. En los cajones, chocolates y mentitas. En el estante hay algunos alfajores, papas fritas y chicles. En lugar de mensajes, ¿ahora ofrecemos snacks?
Del slow al fast content
La era de Tiktok y de las historias de Instagram, de los 140 o 280 caracteres, de los videos, gifs, emojis, memes, de los flashes informativos, de lo visual, cambió totalmente la forma en la que consumimos información. Todo el mundo produce sus propios contenidos, todas las comunicaciones compiten, y es necesario entonces buscar alguna forma de destacarse. El marketing ya comenzó a hacerlo. Y, por ende, esto también debería ser capitalizado por la forma en la que producimos los contenidos para nuestro público interno.
De nada sirve armar mails interminables, con mil detalles, si sabemos que los colaboradores no pasarán del segundo párrafo. Entonces, es hora de aggiornarse a los tiempos que corren, y producir lo que se llama “contenido snackeable” o “snackable content”.
Comunicación interna “para picotear”
Por snackable content nos referimos a contenidos breves, cortos, casi premasticados y rápidos de consumir. Un “fast food” de la comunicación interna, sin que por esto sea considerada comida chatarra (lo rápido no necesariamente es sinónimo de malo).
Las editoriales siempre lo tuvieron muy claro, y en esto nos llevan una gran ventaja: las notas tipo: top 10, 5 tips para…, 3 razones por las que… etc. siempre fueron muy bien recibidas por los lectores. ¿Podremos implementar este tipo de lógica puertas adentro de la organización?
La respuesta es sí: utiliza bullets, apóyate en gráficos e imágenes, piensa en distintos “sabías qué” o tips, arma tus propios “top 10” comunicacionales (estos son nuestros 10 valores; las tres razones del CEO para apoyar el cambio cultural; 5 motivos por los cuales es bueno sumarte al programa de referidos). ¡Piensa en contenidos fáciles de digerir!
No dejes de lado el menú
Muy interesante todo, pero que no te enceguezca: así como comer hamburguesas (por más caseras que sean) todos los días puede llevarte a una hermosa indigestión, toda la estrategia de comunicación interna no puede basarse solamente en snackable content. ¡Busca el balance! Ten a mano un menú planificado: dependiendo del tema o del momento, sirve a veces platos más “contundentes”, alternándolos con los snacks.
Lo importante es tener en cuenta que, de vez en cuando, uno se cansa de las papas fritas y el cuerpo comienza a reclamar comida de verdad. La dieta equilibrada también aplica a la CI.
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