sistemas creativos con campañas 360

Las campañas 360 en comunicación interna

Allá por los mediados del siglo XX, Roman Jakobson hablaba de un mensaje que era transmitido de una persona emisora a otra receptora, en un contexto determinado, con un código en común y a través de un contacto o canal, y creaba el modelo de comunicación tal vez más conocido en la actualidad. Sin embargo, conocido no es sinónimo de vigente.

Hoy por hoy nos es difícil pensar en este tipo de modelo aplicado a la comunicación interna de una empresa: con generaciones que se van renovando y que crecieron en la era de la interacción digital a través de las distintas redes y foros, acostumbradas al ida y vuelta y al enriquecimiento que aporta el debate, la comunicación empresarial actual debe ser necesariamente multidireccional y bilateral.

Reinventarse o morir

Así como se multiplicaron y modificaron las teorías de comunicación desde la época de Jakobson hasta el presente, dentro de las organizaciones también tuvieron que reinventarse los modos de comunicar, para seguir conectando y para seguir sorprendiendo al público interno. Porque la comunicación interna, si bien está dirigida a las personas que trabajan para una institución, compite con los estímulos, los lenguajes, los avances tecnológicos y las innovaciones que cualquier otro tipo de comunicación (externa, institucional, de propaganda, publicitaria) lanza al mercado. Y con las propias limitaciones de atención y concentración de cada colaborador/a. ¿De dónde podemos valernos para seguir comunicando de una forma creativa?

Dentro de las organizaciones también tuvieron que reinventarse los modos de comunicar, para seguir conectando y para seguir sorprendiendo al público interno. 

 

 360 grados

Antes que nada, creemos que vale la pena realizar esta aclaración: la creatividad en la forma de comunicarnos no tiene que ver necesariamente con el humor, con ser graciosos, con gastar mucho dinero en nuevos soportes tecnológicos ni con inventar la rueda. La creatividad, simplemente, consiste en encontrar una manera diferente, no tan lineal ni tan obvia, de abordar los mensajes de siempre, y esto puede lograrse también dándole un uso distinto a la misma rueda que ya tenemos.

Una fórmula infalible para la creatividad son los sistemas 360: aquellos que involucran a la cantidad necesaria de personas como para que el compromiso con la instalación o activación de un tema surja desde todos los ángulos.

Los sistemas o campañas 360 buscan involucrar a todas las partes en la producción y recepción de los mensajes: CEO, directivos, mandos de conducción y personas sin gente a cargo. Apelan a la co-creación de los mensajes y al sponsoreo interno de quienes participen, que multiplicarán el efecto como si se tratara de una onda expansiva. Porque, ¿a quién no le gusta mostrar y “vender” el producto que ha creado por sí mismo o que ha ayudado a construir?

Una fórmula infalible para la creatividad son los sistemas 360: aquellos que involucran a la cantidad necesaria de personas como para que el compromiso con la instalación o activación de un tema surja desde todos los ángulos. 

 

De la teoría a la aplicación

Todo muy bonito, pero, ¿cómo lo pongo en práctica? Más mentes pensando juntas, mejores chances de que se nos ocurran formas más creativas de contar lo que buscamos comunicar y mayores posibilidades de detectar fallas en el proceso.

Las campañas 360 pueden tener, por ejemplo, al/la CEO como protagonista de un discurso corporativo, pero también como receptor/a del feedback de las acciones previas a la campaña, durante la misma y luego de su kick off.

A su vez, puede convocarse a un equipo voluntario e interdisciplinario, cuya convocatoria tenga como objetivo pretestear las acciones, alentar la implementación de las mismas en sus áreas y la compañía en general, coparticipar en su creación y buscar feedback e indicadores de gestión.

Más mentes pensando juntas, mejores chances de que se nos ocurran formas más creativas de contar lo que buscamos comunicar y mayores posibilidades de detectar fallas en el proceso.

Por supuesto que cuando aplicamos este tipo de sistemas, queremos que todas las personas involucradas (toda la plantilla) salgan de su rol y se comprometan de lleno con el tema a transmitir. Buscamos que los mensajes fluyan vertical, horizontal y transversalmente. Que la creatividad y el entretenimiento sean la columna vertebral y que el factor sorpresa esté presente. Pero, por sobre todas las cosas, que la construcción de los mensajes y su posterior comunicación sean una responsabilidad conjunta.

Dejar un comentario